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Detectives poco ortodoxos: caos y genialidad

    Detectives poco ortodoxos: caos y genialidad

    En el mundo existen dos clases de personas: las metódicas y organizadas, y quienes —como la que suscribe— somos la prueba viviente de que el universo tiende al caos. Y con los detectives ocurre exactamente lo mismo.

    Así que, al menos mientras lees este artículo, olvida brillantes cerebros metódicos como Sherlock Holmes o, investigadores implacables como Kay Scarpetta, Harry Bosch o Amaia Salazar.

    Porque hoy te hablo de detectives poco ortodoxos. Hombres y mujeres, que se equivocan, tropiezan, improvisan o se esconden tras una máscara de torpeza. Detectives que desafían la lógica, que resuelven los crímenes con métodos inesperados y que demuestran que la genialidad puede tener muchas caras.

    Vamos con algunos de los icónicos y excéntricos, nacidos tanto en los libros como en el cine y la televisión.

    Detectives poco ortodoxos en la literatura

    Philip Marlowe

    Humphrey Bogart como Philip Marlowe en El sueñol Eterno, de Raymond Chandler

    Raymond Chandler dibujó al arquetipo del detective hard-boiled: un personaje cínico, solitario y golpeado por la vida. Y, sobre todo, imperfecto. Marlowe se equivoca, duda y a menudo recibe palizas, pero gracias a su tenacidad y terquedad, siempre logra resolver sus casos.

    Aunque no siempre lo parezca, Marlowe la oculta tras su rostro pétreo y diálogos afilados, su grandeza se basa en su humanidad, no en la perfección.

    Vera Stanhope

    Vera Stanhope, detective Creada por Anne Cleeves

    Tengo que decir que esta es una de mis detectives favoritas: desaliñada, sin filtro al hablar, socialmente incompetente e incómoda allá por donde va. Pero la detective creada por Anne Cleeves es la prueba de que el caos y la incompetencia no van de la mano.

    Vera Stanhope rompe todos los estereotipos de género en la novela negra, incluso los de la estética femenina, sobre todo en la televisión. Todo ello hace de ella un caos andante con un gran talento para ver lo que otros no ven.

    Pepe Carvalho

    Pepe-Carvalho, detective creado por Javier Vázquez Montalbán

    Manuel Vázquez Montalban nos trajo al detective anti método por excelencia: un gourmet (le gusta más cocinar que investigar) cínico y caótico que no duda en quemar libros en su chimenea.

    En sus investigaciones es errático y contradictorio, porque se deja llevar por su intuición y, a menudo, por el desencanto que le produce la sociedad en la que vive, lo que se refleja en su humor ácido.

    Pero aún así, uno de los detectives más lúcidos de la novela negra.

    Lisbeth Salander

    Noomi Rapace como Lisbeth Salander en Millenium, de Stieg Larsson

    Poco puedo decir de Lisbeth Salander que no se haya dicho ya. La hacker antisocial y marcada por un pasado traumático creada por Stieg Larsson es sin duda el caos disruptivo: rompe las normas, sobre todo las sociales, dinamita el status quo y solo responde ante ella misma.

    No es una detective formal, pero su inteligencia y su obsesión por encontrar al culpable la convierten en una de las investigadoras más implacables del panorama literario.

    Inspector Pendergast

    Paul Bettany como Inspector Pendergast, de Lincoln y Child

    Este detective del FBI más que caótico, es excéntrico hasta el extremo, además de inquietante. De piel muy blanca, casi cerúlea, y cabello rubio, el traje negro que suele utilizar le da un cierto aire vampírico o gótico que ya te pone en guardia nada más verlo. Y no podía ser de otro modo, teniendo en cuenta que sus creadores son los escritores Lincoln y Child.

    Este dandy sureño trabaja solo, le importan un rábano los protocolos y las jerarquías. Su talento, al nivel de Sherlock Holmes, y su imagen lo convierten en un detective único.

    Detectives poco ortodoxos en el cine y la televisión

    El inspector Clouseau

    Peter Sellers como el Inspector Clousea en La pantera Rosa, de Blake Edwards

    Debo reconocer que, cuando pienso en este personaje, a mi mente no viene la imagen de Peter Sellers, actor que dio vida al personaje en la película de Blake Edwards de 1963, sino al personaje enloquecido de los dibujos de La Pantera Rosa.

    Dicho esto, seguimos :-). El inspector Clouseau es el caos a lo grande, pero caos literal: destruye escenas del crimen, tropieza con las pruebas y saca conclusiones absurdas que dejan boquiabiertos (y desesperados a quienes le acompañan en la investigación). Aún así, es un desastre tan grande que los criminales nunca pueden preverlo y quizá por eso siempre logra resolver los casos.

    Vamos con el siguiente. Si la gorra de cazar ciervos y la pipa son los símbolos de Sherlock Holmes, la gabardina arrugada y el puro lo son de… ¿lo recuerdas?

    El teniente Colombo

    Peter Falk como el teniente Colombo en la serie de televisión Colombo

    Nadie diría que es teniente, con esos andares renqueantes, esa gabardina corta marrón arrugada, su puro… Y, lo peor, sobre todo para los sospechosos, su famosa frase «Solo una cosa más…», que pone a prueba la paciencia de cualquiera, sobre todo cuando la repite una y otra vez.

    Pero no te dejes engañar por su aire despistado y de no saber bien qué hace en la escena del crimen. Todo ello es una máscara, detrás de la que se esconde un gran maestro de la psicología.

    Su primera aparición en España fue en 1973, en la serie Colombo, y su éxito fue enorme.

    Adrian Monk

    Tony Shalhoub como Adrian Monk, de la serie Monk

    Este detective, protagonista de la serie Monk no es caótico, sino el orden llevado al extremo, debido a su trastorno obsesivo compulsivo. Necesita que todo esté en su sitio, y su ansiedad le dificulta su vida cotidiana.

    Paradójicamente, ese orden llevado al extremo, que en apariencia lo incapacita para la vida cotidiana, es justo lo que le permite ver patrones, errores y detalles que a los demás se les escapan. Una corbata mal anudada o un cuadro un poco torcido le darán la pista definitiva para resolver el caso.

    ¿Qué nos enseñan estos detectives?

    Todos ellos, torpes, cínicos, caóticos o excéntricos, nos muestran que el camino hacia la verdad no siempre es recto ni elegante, ni siquiera brillante.

    • Clouseau demuestra que el azar puede desarmar al criminal.
    • Marlowe nos recuerda que el detective también tropieza y se equivoca.
    • Columbo nos enseña que el despiste puede ser una estrategia brillante.
    • Pendergast que el estilo propio y el ser diferente no son un obstáculo en la carrera profesional.
    • Vera, Monk o Lisbeth que las heridas y rarezas personales pueden ser la mayor fortaleza de un investigador.

    En definitiva, los detectives poco ortodoxos nos recuerdan que no existe una única forma válida de investigar ni de enfrentarse a la verdad. Que el camino no siempre es recto, ni elegante, ni siquiera brillante. A veces es errático, incómodo o caótico… pero profundamente humano.

    Porque el método no tiene por qué ser el mismo para todos: puede ser personal, imperfecto y único. Y ahí es donde a menudo nace la genialidad.

    👉 ¿Cuál es tu detective poco ortodoxo, hombre o mujer, favorito? ¿Quién te ha llamado más la atención?

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