James Moriarty es el mayor enemigo de Sherlock Holmes y uno de los villanos más icónicos de la literatura policial. Creado por Arthur Conan Doyle y presentado en el relato El problema final, Holmes lo describe como «el Napoleón del crimen»: un genio matemático que dirige desde las sombras una vasta red criminal en el Londres victoriano. No necesita cometer los delitos con sus propias manos: Moriarty es el cerebro que mueve todos los hilos.
El encanto de la maldad: ¿Por qué nos fascinan los villanos?
Moriarty, Hannibal Lecter, Annie Wilkes, Frankenstein…, asesinos literarios que han trascendido las páginas de los libros para quedarse en la mente de lectores y espectadores, iconos casi, al igual que los detectives que lucharon contra ellos: Sherlock Holmes, Clarice Starling… Y no es casualidad, porque, para que una novela sea buena, el villano tiene que estar a la altura del protagonista
¿Por qué sentimos esa fascinación, esa ambivalencia ante estos asesinos? ¿Por qué nos atraen y repugnan a la vez? Para responder a esta pregunta nadie mejor que la escritora con Arantxa Rufo, quien en su blog tiene una serie de artículos bajo el título «oda a los asesinos literarios». Me pareció muy interesante y le pedí que nos hablara sobre este tema, para adentrarnos un poco más en la mente de los asesinos literarios.
La importancia de un buen villano
R: Buenos días, Arantxa. Ante todo muchas gracias por aceptar mi invitación. Como he escrito en la introducción, los asesinos literarios crean en nosotros una ambivalencia, porque, aunque no nos identificamos con ellos, sí nos sentimos atraídos por ellos. ¿Por qué crees que sucede esto?
A: Eso de que no nos identificamos con ellos habría que ponerlo entre comillas, porque hay algunos asesinos literarios con los que sí puedes llegar a identificarte. No se limitan tanto a ese concepto psicópata loco, por llamarlo de alguna manera, sino que comprendes sus motivaciones y aunque evidentemente no vas a compartir lo que hace, puedes llegar a comprenderlo.
Es un tema muy interesante porque en la novela negra siempre vemos el punto de vista del policía, del detective, desde el lado del bueno, digamos. Pero a mí siempre me ha interesado saber por qué el malo hace lo que hace. Saber qué ocurre en su cabeza para para ser de esa manera y creo que todos tenemos un poco esa duda, esa fascinación de saber qué se siente siendo malo, algo que creo que compartimos casi todos.

R: Sí, porque además un buen villano es esencial para que una novela sea interesante. Sin un buen antagonista que le dé el contrapunto a un buen protagonista, se queda un poco coja.
A: Absolutamente. Si el villano no está a la altura, el protagonista ya puede ser maravilloso, que no tendrá un enfrentamiento real con nada. Y de esto deriva que no hay emoción, no hay interés, porque el villano no te pone en peligro. No te da miedo, no te provoca ningún tipo de rechazo. Esto sucede en una novela de cualquier género, desde luego, y en la novela negra aún más. Necesitamos un villano bien perfilado, intenso.
R: Totalmente de acuerdo. Has hablado de psicópatas, pero es verdad que no todos los asesinos son psicópatas, es decir, no todos nacen con este trastorno antisocial de la personalidad. Decía Sherlock Holmes que el amor es un motivador mucho más fuerte que el odio y tenía razón, porque hay muchos más motivos que pueden llevar a una persona a convertirse en asesino.
A: Sí, por supuesto. Yo creo que a la literatura, al cine y al arte en general le encanta la figura del psicópata. De ese modo nos resulta más fácil decir: «no, no, estas cosas horribles las tiene que hacer alguien que está mal de la cabeza». Con ello entonces te lavas un poco las manos y dices: «no, no, yo no sería capaz de estas cosas, esto es solo de gente enferma».
Es muy fácil pensar así y es evidente que, en la literatura, la figura del psicópata te permite jugar con ella todo lo que te dé la gana, porque puedes imaginar cualquier barbaridad. Pero creo que en la literatura hay muchos asesinos no psicópatas, con unas motivaciones perfectamente asumidas. Es verdad que es más fácil, como digo, tildarle de psicópata, pero, hay muchos asesinos no psicópatas tanto en el mundo real como en la literatura.
James Moriarty: el mayor enemigo de Sherlock Holmes

¿Quién es James Moriarty?
R: Totalmente de acuerdo. Si te parece, vamos a empezar por James Moriarty, a quien Sherlock Holmes definió como «el Napoleón del crimen». Para mí es un personaje dotado de todas las cualidades con las que imaginamos a un asesino en serie: una inteligencia sobresaliente, muy culto, capaz de las mayores barbaridades y con una gran capacidad de manipulación. Cuéntanos algo sobre él.
A: Curiosamente, empezamos con un asesino que no es un asesino, porque Moriarty no mata a nadie con sus propias manos. Partiendo de lo que hablábamos antes, en mi opinión tampoco es un psicópata, sino una persona que está muy bien de la cabeza y que sabe perfectamente lo que hace y sabe que está mal. No es un enfermo mental, sino un manipulador extraordinario. Y, entre comillas, una persona normal, es decir, bien integrado en la sociedad.
Aunque no es un asesino como tal, dirige todo el imperio del mal en el Londres de Sherlock Holmes. Todos los ladrones, villanos, secuestradores, asesinos, raterillos…, todos están sometidos al poder de Moriarty. Pero además, como has dicho, es una persona tremendamente inteligente, y culta, con grandes conocimientos de arte, pintura, literatura… En suma, es un villano que tiene que estar, como decíamos antes, a la altura del bueno.
El único rival a la altura de Sherlock Holmes
Y si el bueno es, como en este caso, Sherlock Holmes, el antagonista no puede ser menos. Tiene que ser una persona muy por encima de la media en comparación al resto de la humanidad. Y Moriarty lo sabe. Es muy consciente de su superioridad sobre los demás, se regodea y se sirve de ella para manipular a todo el que le da la gana, incluido en cierto modo al propio Sherlock Holmes.
¿Psicópata o sociópata?
R: Sí, porque además, como bien has dicho, Moriarty no es un psicópata. Más bien lo podríamos definir como un sociópata.
A: Exacto. No siente ninguna empatía. No siente remordimientos y todos a su alrededor son un medio para sus fines. Igual no se para a pensar en ningún momento: «¡Uy!, ¡Tengo un emporio del crimen!». Esa falta de empatía y esa ausencia de conciencia respecto a lo que está haciendo porque le da igual sí son características de un psicópata. Aunque, en el fondo, sí me parece que Moriarty es capaz de empatizar, Quizá empatizar no es la palabra, pero sí es capaz de ponerse en el lugar del otro, con la diferencia que le da igual. Creo que un psicópata no es capaz de imaginar qué está sintiendo la otra persona. Moriarty, sin embargo, es consciente del daño que está haciendo. Para él no es un problema. Lo que quiere es seguir ganando dinero y poder, a través del emporio que ha construido, y el resto no le importa.
¿Por qué James Moriarty es el archienemigo de Sherlock Holmes?

A diferencia de otros criminales que Holmes resuelve por aburrimiento, Moriarty es el único que representa un auténtico desafío para el detective:
Es su reflejo intelectual: Holmes define a Moriarty como su igual. Si Sherlock usa su genio para el orden, Moriarty lo usa para el caos organizado. Es «el reverso oscuro» del detective, su némesis.
El poder de la red: Mientras que otros villanos actúan solos, Moriarty es el primer «supervillano» de la literatura que controla una corporación criminal. Sherlock no lucha contra un hombre, lucha contra un sistema. Podemos verlo casi como una rivalidad entre Sherlock y sus Irregulares de Baker Street y Moriarty y todos los criminales de Londres.
El sacrificio final: Es el único personaje que logró llevar a Holmes hasta su límite físico y mental, provocando el famoso enfrentamiento en las Cataratas de Reichenbach, donde ambos (aparentemente) pierden la vida. Sin Moriarty, la leyenda de Sherlock Holmes no estaría completa.
El giro de El joven Sherlock (Young Sherlock), 2026
La serie de Guy Ritchie estrenada en este 2026, El joven Sherlock, da un giro muy interesante a la historia de la rivalidad entre Moriarty y Sherlock Holmes.
Porque en la serie, Moriarty, entonces un brillante estudiante de la universidad de Cambridge y Sherlock, al que su hermano Microft ha enviado a trabajar como mozo en la misma universidad como castigo por meterse en líos, no son rivales, sino amigos, muy buenos amigos. Y, mientras la ves, eso te hace preguntarte, ¿quizá su rivalidad venía de aquí? Y sobre todo, ¿qué los separó?
Además, la serie da unas pinceladas sobre la personalidad de uno y de otro, además de la magnética y única forma de ver las cosas que tiene Sherlock.
«—¿Qué ve?
Sherlock Holmes, Juego de sombras, Guy Ritchie
—Todo. Esa es mi maldición».
Aquí puedes leer el artículo de Arantxa Rufo sobre Moriarty.
¿Qué opinas sobre James Moriarty? ¿Es el villano perfecto o alguno lo supera? Darth Vader no vale 😎
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